Hay vinos que se abren para celebrar, otros para olvidar. Pero hay una categoría más reveladora: los vinos que no abrimos. Los que se quedan en la alacena, en la cava, esperando un momento que nunca llega. Esos vinos son silencios embotellados. No hablan de cepas ni de cosechas sino de aquello que evitamos y […]Leer más